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miércoles, 1 de agosto de 2012

Primera parte de no se qué.

Todos reciben lo que dan. No sé si es karma o simplemente un equilibrio al que la naturaleza tiende. 
No se trata de dar para recibir, es algo que fluye solo, es más profundo y esencial. Y a veces, lo que uno se merece, bueno o malo, se demora en llegar y hay una especie de limbo en el que la vida parece muy injusta. Pero si das amor, seguramente recibas amor. Si repartís alegría, seguramente te llenes de alegría.

Este fragmento lo escribí mucho antes de haber desarrollado la "teoría" que propongo en el primer post de este blog: ¿Picsa o Pitsa?
Y puede ser medio contradictorio, pero quiero ampliarlo y pulirlo, porque en el fondo, creo que parten de un mismo principio.

Plantée en su momento la convivencia eterna que veo entre la casualidad y la causalidad. Sin embargo, queda claro que considero que la base de todo es la causalidad,  y que tenemos una gran responsabilidad y control (no total, porque existen las fatalidades casuales) sobre los acontecimientos que nos suceden. 


Pero a su vez, existe convivencia entre la subjetividad y la objetividad. Es un poco más complejo, porque ya desde el vamos se parte de una relatividad: para determinar si algo es objetivo o subjetivo, depende de dónde ponemos el foco. 

Si nos focalizamos en el sujeto, todo es totalmente relativo, ya que hay tantas verdades posibles como cantidad de personas en el planeta. Depende de las interpretaciones personales, y éstas, a su vez, dependen de las experiencias y conocimientos de cada uno. Y esta propiedad del ser humano de poder interpretar la vida desde su propia perspectiva, libremente, sin la necesidad de un paradigma que recorte nuestra mirada a una concepción predeterminada, es lo que hace más entretenida la existencia. 

[Es importante entrenar la capacidad de escuchar las interpretaciones de los demás, ya que nos permitirá enriquecer las nuestras. Pareciera ser un tabú discutir sobre ideologías, como si la tolerancia dependiera de cuánto nos acatamos a lo que el otro dice. Yo creo que la verdadera tolerancia y el respeto por la filosofía del otro consiste en absorver, asimilar, y sacar las propias conclusiones sobre lo que el otro plantea, demostrando así que se valora lo suficiente al otro como para reflexionar sobre sus opiniones.]


Pero si nos focalizamos en el objeto, existe cierto nivel de universalidad. Aunque la subjetividad es lo que enriquece la vida, la objetividad ordena el universo. La naturaleza está llena de cosas indiscutiblemente bellas; más allá de los gustos personales, hay cosas que son definitivamente estéticas, porque respetan cierta simetría. Un rostro hermoso, una flor, un caracol. Una espiral, el universo, la vía láctea y todas las demás galaxias. El infinito.

FIN DE LA PRIMERA PARTE


PD de la primera parte: en base a la mencionada dualidad objetividad/subjetividad, creo que lo que uno llama karma, es en realidad una red de causalidades que si las vemos desde una perspectiva más amplia, trascendente a nuestra propia visión -como si nos escapáramos de nuestro cuerpo y pudiéramos visualizar todo desde la luna o algún otro punto alejado- podríamos reconocer fácilmente. La dimensión temporal-espacial que transitamos es totalmente subjetiva, porque responde a las fronteras y parámetros que conocemos y definimos nosotros mismos en sociedad (el reloj, los límites geográficos, los trazos de grafito en una hoja). Pero la naturaleza tiene cierta objetividad que va más allá de la sociedad, más allá de la Tierra, más allá del Sistema Solar. Tiene simetría. 

No estoy sugiriendo nada. Recorté esto en dos partes y continúo en nuevo post mañana porque me di cuenta que a medida que voy escribiendo sobre este tema, me van surgiendo nuevas dudas y se abren miles de posibilidades. Cuando mi mente se aleja por un instante, apenas unos centímetros de mi cuerpo, e intento ver el todo en lugar de la parte que me corresponde, me da vértigo y vuelvo corriendo a resguardarme en lo conocido, lo simple.


Continuará...

4 comentarios:

  1. Como ya he dicho: Me sorprende que los primeros filósofos (reconocidos) hayan sido hombres.

    Te dejo una frase que leí una vez, seguramente en un sobrecito de azúcar =P.
    "La vida es una cadena de objetividades que moldeamos según nuestra subjetividad"

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    1. No veo la hora de que mis artículos estén escritos en un sobre de azúcar. jajaja

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